Todo lo que debes saber para armar tu bici

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octubre 5, 2018

El mundo ha evolucionado a pasos agigantados y esto ha significado cambios, inclusive en nuestra forma de elegirlos productos, de comprarlos y de llevarlos a casa. Esta es la razón por la cual posiblemente te tocará armar tu bici.

 

Hoy en día, con los avances tecnológicos y la facilidad que nos presta la web, a parte de la seguridad en las compras electrónicas, es recomendable comprar por medio de tiendas de bicis en línea.

 

Muchos de los shop y los ecommerce más importantes de España ofrecen partes o productos terminados en cajas armables y lo mismo ocurre con bicicletas. En el caso de las que son para niños, es todavía más común que te toque armar tu bici.

 

De manera que, si has comprado una bici por internet, bien sea en tiendas de bicis on line o inclusive en las tiendas en línea de los más importantes fabricantes, es probable que el envío solo sea posible con partes para armar.

 

Tranquilo. No hay que entrara en pánico. Al contrario, son más las razones para disfrutar al máximo el momento de armar tu bici, e inclusive es posible que quieras llamar a algunos amigos o a miembros de la familia que gustosamente te ayudarán con esta tarea.

 

Antes de comenzar el armado, asegúrate de que dispones de un espacio amplio y cómodo. Y, si las tienes a la mano, saca de tui depósito algunas herramientas básicas que podrían ser de utilidad cuando se trata de hacer algún ajuste a las partes de tu bici.

Cuando la saques del paquete

A la hora de desempacar tu bici, debes ser muy cuidadoso y garantizar que tu bicicleta esté en buen estado. Recuerda que es fundamental revisar el número de piezas que deben estar en la caja y comprar con el número de piezas que has recibido.

Es muy importante que cumplas a cabalidad con este paso antes de comenzar el armado. De esta manera podrás garantizar que tienes lo necesario para completar todo el proceso.

 

También es recomendable siempre que leas el manual de armado del fabricante con el objeto de cumplir con los pasos recomendados a la hora de armar… Lo mismo que con el orden para hacerlo, para ahorrar esfuerzo y tiempo en el proceso.

 

También puedes sacar todas tus piezas de la caja y colocarlas en un lugar visible, donde además esté disponibles a la hora del armado. No todas las bicicletas incluyen elementos como los pedales, así que no está de más revisar.

 

Otra opción interesante antes de comenzar el armado es lubricar las piezas con aceite, para así facilitar el proceso de ensamblaje, aunque la mayoría de ellas vienen ya lubricadas.

Arma las piezas más grandes

Ajusta el manubrio y el asiento de los tubos de conexión para que puedas tener el armazón más grande ya listo. Armar tu bici, será una tarea divertida si comienzas por aquellas cosas más grandes y pesadas.

 

Una vez que acabes con las llantas, también deberás ajustar el manubrio al asiento, cuidando muy bien los ángulos de altura, retroceso e inclinación de las piezas en función a tu propia postura.

 

Evita colocar el asiento demasiado bajo o con una inclinación mayor a la indicada, porque una de las ventajas de armar tu bici, es que puedes arreglarla de modo que te resulte muy cómoda y que no te genere ningún tipo de lesión en la rodilla.

 

Completa el armado de tu bici y observarás que el esqueleto tiene ya la forma deseada. Hora, podrás comenzar a trabajar en otros detalles pequeños.

Infla las llantas

Una vez que hayas cumplido con el proceso de armado debes pensar en inflar las llantas con la ayuda de un proveedor de aire. Una vez infladas, podrás incorporarlas a la rueda y tu bici quedará parada y casi lista.

 

Infla siempre tus llantas a la presión recomendada y revisa cada costado para reducir la posibilidad de sufrir pinchaduras o de menor rendimiento durante el recorrido.

Ajusta frenos y cambios

Primero tus llantas deben estar correctamente infladas para que este paso pues pueda cumplirse con total precisión y de acuerdo con lo recomendado.

 

Tomate tu tiempo y revisa muy bien los frenos. Mira el ajuste de las palancas y mide su alcance. Compara tus manos y asegúrate de que queden bien equilibradas con relación al freno para que te quede muy cómodo el frenado.

 

En el caso de frenos de aro, verifica que las zapatas estén correctamente alineadas y hagan contacto directo sobre la pista de frenado sin tocar la cubierta. Si los frenos son de disco. Revisa que el rotor quede bien sujeto a las mazas y no roce con las pastillas.

 

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